Tratamiento con Ozono

Ya se ha comentado anteriormente la necesidad de tratar el agua de las piscinas ante el riesgo de contaminación microbiológica del agua. También se han comentado las desventajas que ofrecen los métodos descritos anteriormente, por ello la industria busca nuevas soluciones que mejoren las propuestas existentes y una de esas alternativas es el uso del ozono.

El tratamiento con ozono del agua de las piscinas es un proceso sencillo y seguro que se realiza en cuatro etapas:

  1. El ozono se genera a partir de oxígeno puro suministrado en depósitos a presión o a partir del aire exterior, que es lo más normal. Dicho aire se filtra para limpiarlo de impurezas, se seca para reducir su humedad y se hace pasar por un tubo de cristal donde recibe una descarga de alto voltaje.

  2. El ozono creado se inyecta en el agua de recirculación. El proceso se hace normalmente conectando un sistema Venturi en la salida de los filtros, que succiona el aire cargado de ozono del generador. Si la filtración no funciona, no se produce la producción ni adición de ozono.

  3. Al ponerse el ozono en contacto con el agua comienza la desinfección de la misma; esto se consigue intercalando en el circuito de recirculación del agua un tanque de reacción o contacto dimensionado para que el agua inyectada por la parte baja tarde en salir por arriba el tiempo de reacción determinado para la eficacia de la acción biocida.

  4. La eliminación del ozono residual, para que no queden restos en el agua que se devuelve al vaso de la piscina. Este proceso se puede realizar de varias formas, empleando filtros de carbón activados, rayos ultravioletas o incluso por calentamiento.

Tratamiento Ozono Aseppi

Las ventajas del ozono son: mayor calidad del agua al disminuir la presencia de subproductos y aumentar los niveles de oxígeno disuelto, acción microbicida más rápida y eficaz para todo tipo de microorganismos, ahorro en cantidad de reactivos, conservación del agua por periodos prolongados y un efecto fuerte de oxidación que atada también a la mayoría de los contaminantes inorgánicos además de a los orgánicos.

La principal desventaja que presenta la ozonización es el costo de la inversión inicial, puesto que los sistemas son más costosos y, debido a que el efecto residual del ozono es limitado, es necesario contar además con un sistema complementario de cloración. El ahorro se produce a largo plazo por el menor consumo de productos durante la explotación de la piscina.

Por lo tanto, la ozonización se debe justificar por el aumento de la calidad del agua, el confort de los usuarios y la reducción de infecciones y de problemas asociados a los compuestos organoclorados.