Procesos Patológicos del agua

Veamos en este apartado alguno de los problemas más característicos que se suceden durante la explotación de la piscina.

Agua con color

Se debe a los metales disueltos en el agua. El tratamiento habitual es: control de pH en los estándares. Cloración de choque (15 g/m3 de agua). Tratamiento con floculante líquido (10-20 cm3/m3 de agua). Dejar actuar el tratamiento durante 8 horas y limpieza de vaso con limpiafondos enviando el agua directamente al desagüe. Por último, realizar un ciclo de filtrado normal.

La corrosión

La corrosión cambia las propiedades químicas y físicas de los metales, produciendo un ataque sobre estos (Ejemplo: tuberías, intercambiadores de calor, escaleras, etc.). Se trata de un proceso completamente natural que se produce cuando los metales están en contacto con el agua. Los factores que aceleran la corrosión son: pH bajo, oxígeno disuelto, presencia de Oxidantes, temperaturas altas y velocidades de caudal altas. El mejor tratamiento es mantener el pH ajustado.

Manchas

Normalmente aparecen junto con aguas corrosivas o que contienen iones metálicos (fundamentalmente cobre, hierro y manganeso). El tratamiento consiste en vaciar la piscina y limpiar su vaso con un producto desincrustante.

Transparencia del agua

Los efectos que pueden provocar las aguas turbias son claros: irritación en los ojos, reducción de la efectividad del desinfectante y aumento de las tendencias incrustantes. Normalmente, las aguas turbias pueden causarse por: pH altos y alcalinidades altas, filtración pobre, contra lavados inefectivos y formación de algas. El tratamiento se dirige a: equilibrar el pH, disponer una filtración adecuada, tratar las algas si están presentes y/o añadir floculantes.

Algas

Un alga es un organismo con capacidad de realizar la fotosíntesis oxigénica y obtener el carbono orgánico con la energía de la luz del sol. Casi siempre se desarrollan en un medio acuático y pueden ser unicelulares o pluricelulares. En las piscinas casi siempre se desarrollan las de color verde, ya sea flotando en el agua o adheridas al vaso.

Suelen presentarse cuando existe un desequilibrio en el pH, siendo lo primero a estabilizar. Para erradicarlas es necesario combinar un tratamiento de choque con cloro y antialgas, cepillar el vaso de la piscina, esperar a la decantación de las algas y limpiar el fondo del vaso enviando el agua directamente al desagüe.

Formación de espuma

Se suelen formar por un uso excesivo de algicidas a base de amonio cuaternario, aunque también, en menor medida, por un exceso de residuos orgánicos de aceites solares. Un tratamiento de choque o la renovación del agua suelen ser las técnicas empleadas.

Olores persistentes

Los olores desagradables son causados generalmente por un exceso de cloraminas presentes en el agua del vaso o por sulfuros presentes en el agua de entrada. Pueden llegar a ser aguas corrosivas. Normalmente, se soluciona mediante un tratamiento de supercloración.

Calcificación del filtro

Debida a la presencia de sales y suciedad en el agua, la arena del filtro puede llegar a apelmazarse y empeorar el proceso de filtración, provocando un agua turbia y un mayor consumo de los productos de desinfección.

Normalmente, la solución consiste en: vaciar totalmente el agua del interior del filtro, abrir el filtro por su parte superior y verter en su interior una solución al 50% de un producto desincrustante hasta cubrir la carga filtrante, dejar el producto en reacción durante ocho horas aproximadamente, cerrar el filtro y realizar a continuación un intenso lavado.

Incrustaciones

Se forman por la precipitación de las sales cálcicas (carbonato cálcico) que contiene el agua y pueden causar: agua blanquecina. superficies rugosas, calcificación del filtro, reducción del diámetro en las conducciones de agua e ineficacia del intercambiador.