Equipamiento y Revestimiento

Siguiendo con el proyecto de construcción más usual, los vasos de la piscina mencionados en el apartado anterior se suelen revestir normalmente con materiales cerámicos con distintos procesos de fabricación, formatos, etc.; o con lámina armada impermeable; a sabiendas de que existen otras soluciones naturales o artificiales, continuas o no, volvemos a centrarnos en el proceso más extendido en este capítulo y tratamos la lámina armada en el capítulo 7.

Hormigón15_Aseppi

De entre todos los materiales cerámicos destaca el conocido genéricamente como “gresite”, originalmente se trataba de un material obtenido por un proceso de compactado y tratamiento térmico de sinterización vítrea (de ahí que se asocie al término “vidrio”) y que recordaba los tradicionales mosaicos formados a partir de teselas.

Se empezó a comercializar en la mitad del siglo XX, empleándose como revestimiento novedoso en la arquitectura más vanguardista de la época. En la actualidad existen numerosas variaciones en materiales, formatos (más allá de la tradicional pieza cuadrada de 2,5 cm.), colores, etc.

Este tipo de productos tiene unas propiedades comunes que los convierten en una opción muy aconsejable para su empleo en el revestimiento de piscinas: su formato que permite revestir superficies curvas con facilidad y adaptarse con piezas completas a cualquier medida (sin necesidad de que aparezcan “medias” piezas), su dureza y estabilidad en ambientes agresivos como aguas tratadas químicamente, su ligereza que permite la colocación sin “descuelgues”, etc. Inicialmente se colocaban recibidos con mortero de cemento blanco al paramento, aunque en la actualidad se emplean adhesivos cementosos con propiedades mejoradas por el uso de adiciones.

Una vez adheridos los paneles de gresite al paramento con dicho adhesivo, las juntas se rellenan con un mortero de rejuntado específico que incorpora –frente a los morteros de cemento- una serie de ventajas en su comportamiento. A pesar de los avances surgidos en los materiales, resulta poco apropiado que el gresite y, sobre todo, su mortero de juntas sean las únicas barreras impermeabilizantes que protejan a la estructura de hormigón. Es conocida la existencia de procesos patológicos, como la carbonatación del hormigón o la corrosión del acero, que provocan una degradación acelerada del vaso de hormigón armado.

El “gresite” se empezó a comercializar en la mitad del siglo XX, empleandose como revestimiento novedoso

Por ello es muy aconsejable colocar una barrera estanca, que evite la presencia de agua en contacto con la estructura de hormigón; si definimos los requisitos que se esperan del sistema, será más fácil prescribir el producto adecuado entre tantas opciones que ofrece el mercado:

  • Debe ser completamente impermeable durante toda su vida útil.

  • Resistir la presencia de aguas químicamente tratadas, sin pérdida de prestaciones.

  • Al colocarse sobre una estructura, debe ser capaz de soportar sin romperse los pequeños movimientos en los que pueda incurrir; por lo tanto debería ser elástico y soportar una elongación razonable.

  • Sus buenas propiedades mecánicas deben hacerle resistir el peso del recubrimiento cerámico que se adhiera a él.

Todo esto se puede conseguir mediante el empleo de un mortero cementoso elástico a base de cemento, áridos y otros aditivos químicos; las posibilidades que ofrecen los distintos fabricantes son muy numerosas (hasta llegar a provocar confusión por la distinta información empleada) y normalmente de calidad, siempre que se haga una correcta prescripción; es su colocación en obra el punto débil que puede provocar mermas en su rendimiento.

Previo a su implantación, habrá de realizarse la preparación adecuada, formando escocias con mortero de cemento en los encuentros en ángulo y sellando con masillas específicas los puntos singulares del vaso: instalaciones, solado de la playa, etc.

Después de la impermeabilización se construirán los elementos incorporados al diseño: bordillos de apoyo, bancos de masaje, escaleras, rampas, etc., de acuerdo a la normativa existente.

Hormigón16_Aseppi
Hormigón17_Aseppi

UNE-EN 16582-1. Piscinas de uso doméstico. Parte1: requisitos generales incluyendo la seguridad y los métodos de ensayo. (Medidas para una escalera sumergida de 4 escalones).